Grandes compositores del audiovisual: Takeo Watanabe (渡辺 岳夫)

Con un sentido único para las melodías, basadas en la música clásica y con amplio uso de instrumentos de cuerda, mencionar su nombre es hablar sin duda del rey de la música para anime. Con el maestro Takeo Watanabe (渡辺 岳夫) celebramos los 50 perfiles de nuestros  “Grandes compositores del audiovisual”.

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Mencionar su nombre es hablar sin ninguna duda del rey de la música para anime y con él quien celebramos la cifra de los 50 (primeros) perfiles en nuestros “Grandes compositores del audiovisual”. Con la difusión de la televisión en los hogares japoneses a partir de la década de 1960, se convirtió en un compositor de éxito trabajando en más de 10 programas de TV regulares a la semana, produciendo más de 10.000 canciones para dramas televisivos y animación. En particular, muchos de los temas de anime emitidos en horario de máxima audiencia cada semana fueron éxitos arrolladores, y la música de Takeo Watanabe se convirtió en parte integrante de las imágenes visuales grabándose profundamente en el corazón de los espectadores. Sus melodías son ampliamente conocidas tanto en Japón como como fuera de sus fronteras a través de sus emisiones, y a día de hoy, se siguen transmitiendo de generación en generación

Nació en 1933 en lo que hoy es el barrio Nerima, Tokio, como el hijo mayor del compositor Urajin Watanabe. Sus cuatro hermanos eran todos artistas (director, vocalista, intérprete y ceramista) y aunque estaba familiarizado con la música desde una edad temprana, no aspiraba a convertirse en compositor.

Forjado por los horrores de la guerra en su infancia, después de graduarse en la Escuela Secundaria Musashino, ingresó en la Facultad de Economía de la Universidad Musashino. Mientras estaba en la escuela, trabajó como asistente de su padre, tocó la batería en una banda de jazz y participó activamente en el teatro estudiantil. Le encantaba actuar y quería convertirse en director de teatro después de graduarse. Al mismo tiempo, viajó a Europa como uno de los representantes del Congreso Mundial de Música Étnica. Inspirado en el jazz de Dave Brubeck, que acababa de llegar a Japón en esa época, comenzó a interesarse en trabajar en la industria musical. Después de graduarse en la universidad, fue a París para estudiar música clásica durante dos años en el Conservatorio Schola Cantorum, donde se especializó en música clásica. Tras regresar a Japón, se unió a Radio Tokio (ahora TBS Holdings). Mientras trabajaba en el departamento de dirección produciendo dramas de televisión, su pasión por la música se hizo más fuerte y dejó la compañía para convertirse en músico. Al mismo tiempo que ayudaba a su padre, estudió música de fondo y en 1958 estuvo a cargo de la banda sonora para el drama radiofónico de Nippon Broadcasting System «Uchuu Jinrui Nova».


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Imagen: One man’s music : a portrait of Takeo Watanabe (Amazon)


En 1960, compuso la música para su primer drama televisivo, «San-ta Monogatari» en Fuji TV, siendo en 1964 cuando compuso la música para su primera serie de anime, «Zero Sen Hayato», y desde entonces trabajó en composiciones en una gran variedad de géneros. Particularmente en dramas de época y contemporáneos, hizo un uso extensivo de instrumentos que no se habían usado anteriormente, como el clavicémbalo, y compuso muchas canciones con líneas melódicas únicas basadas en la música clásica.

A final de los años 60, tras reconocer la enorme valía de Watanabe como músico, Toei Animation decide incorporarlo a sus filas y su primera banda sonora para los míticos estudios sería para “Watch Out, Crimson Bat!” en 1969. A partir de ahí, las notas de Watanabe empezarían a volverse indispensables, cuando un año más tarde, en 1970, su trabajo es requerido para la serie “Mako la sirena” (Maco The Mermaid) así como en 1971 para “The Invisible Swordman”; “30000 millas de viaje submarino”, “Play” y “Asobi”. “Cockroach Cop” (1973) y “Trail of Blood” (1973) fueron sus siguientes obras musicales; ese mismo año tuvo su primer acercamiento al clásico de Go Nagai “Cutey Honey” así como al género de los doramas con “El Lobo Solitario y su cachorro”. Pero es el terreno animado, volviendo a 1974, el que le lleva a su primera obra de culto, el anime “Heidi, la niña de los Alpes”. Esta década es la más importante en la carrera de Takeo, ya que, en 1976 su música vuelve a ser notable en otro entrañable clásico como “Candy Candy”, continuando un año después componiendo la música de esa joya animada que es “Remi”; es decir, Watanabe compuso la música de tres de los clásicos del anime más reconocidos a nivel mundial, todos ellos con partituras con temáticas dramáticas, pero a la vez, siendo dichas partituras un ejercicio de un canto a la vida a pesar de las dificultades y tristezas acaecidas en sus historias.

Termino los 70 con su participación para la saga “Mobile Suit Gundam” (1979) y ya en los 80, compuso joyas de partituras para “Sandybell” (1981) y para otra historia clásica como “Mujercitas”; dos años más tarde, en 1983, pone su enorme talento musical al servicio de la serie “Lady Georgie” y para “Serendipity Adventures”, pasando por su trabajo en 1984 para “Fugitive Samurai” (1984). A partir de aquí, su actividad empezó a ser muy baja, aunque no dejó de colaborar en algunos largometrajes hasta 1988; la razón era su lucha por el cáncer, la cual desgraciadamente perdió el 2 de junio de 1989, a la edad de 56 años, terminando así con la vida del más grande de los compositores de la animación y del `País del Sol Naciente´.


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Imagen: One man’s music : a portrait of Takeo Watanabe (Amazon)


Su sentido único para las melodías, basadas en la música clásica y con amplio uso de instrumentos de cuerda, se denominaban `estilo Nabetake´, pero él también era firme defensor de que, al componer, siempre leería el guion de la obra para comprender la imagen de la misma antes de comenzar a trabajar. Es por eso que las melodías que creó y nos legó, junto con la popularidad de sus obras, fueron y siguen siendo amadas por espectadores de las series, así como amantes de la música para el medio audiovisual.

Si viajáis a Japón y queréis visitar su tumba, esta está en el cementerio Kodaira en la ciudad de Higashimurayama, Tokio. La tumba única tiene la inscripción Familia Watanabe y una lápida en el lado izquierdo. En la misma tumba también están enterrados los restos de su padre, el compositor Urahito Watanabe, y de su hermana, la directora de escena Hiroko Watanabe.

Como curiosidad, al margen de su trabajo como compositor, Watanabe creó una coreografía para la película «Las niñas de Takarazuka» (1966) e hizo breves apariciones como actor en las películas «Hakuja Komachi» (1958) y «Yokogami – Yaburino Zenkamono» (1968). También puso voz a uno de los personajes masculinos en «Mujercitas» (1981).


NOTA: Agradecemos esta entrada a Juan Ramón Hernández, que continúa ampliando como firma invitada nuestros contenidos relacionados con el mundo de las bandas sonoras.

Esperamos que gracias a estas entradas os animéis a descubrir fantásticas bandas sonoras y a sus respectivos compositores.


2 comentarios el “Grandes compositores del audiovisual: Takeo Watanabe (渡辺 岳夫)

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