He nacido, pero… (大人の見る絵本 生れてはみたけれど) de Yasujiro Ozu

Despedimos el año -en cuanto a reseñas se refiere- con ‘He nacido, pero…‘, una fantástica película dirigida por el maestro Yasujiro Ozu en 1932, rodada en blanco y negro y sin sonido, que años más tarde actualizaría en ‘Buenos días‘ (1959) en una versión hablada y en color.

 La familia Yoshii compuesta por el padre (Tatsuo Saito), la madre (Mitsuko Yoshikawa) y sus dos hijos, se trasladan a vivir de Azabu a un suburbio de Tokio para que el padre esté más cerca de su trabajo. En su nueva vida, mejor que la que tenían antes, los dos niños, Ryoichi (Hideo Sugawara) y Keiji (Tokkan-Kozo), deberán adaptarse a su nuevo entorno, entre lo que se encuentra una nueva escuela y hacer nuevos amigos.

A los niños les gusta ir al colegio y la vuelta a casa, pero no les gusta tanto la parte de en medio. Inicialmente no les será tarea fácil aclimatarse al lugar, puesto que se encuentran con la hostilidad de un grupo de chicos entre los que está Taro, el hijo del señor Iwasaki (Takeshi Sakamoto), jefe de su padre. Como cualquier pandilla de críos gamberretes, tendrán sus pequeños rifirrafes. Reacios a ir a la escuela, consiguen vencer en una pelea a la banda enemiga con la ayuda de un vendedor de licores.

Poco a poco conseguirán introducirse en el grupo haciéndose amigos de Taro. Un día van a casa de éste para ver una sesión de cine, donde también estará su padre y su jefe. El vídeo que verán allí cambiará drásticamente la forma que estos niños tenían hasta el momento acerca de su padre ya que aparece haciendo payasadas para complacer al padre de Taro. Los niños se enfadan con su padre y emprenden una original huelga infantil…

Id a casa y decidle a mamá que he ido a ver al Sr. Iwasaki

‘He nacido, pero…’, al igual que toda la obra de Yasujiro Ozu, nos presenta una película que dentro de su sencillez en apariencia, tiene mucho que contar en su contenido. La película es una evidente muestra de algunos aspectos sociales que el director quiso plasmar, como el choque generacional entre los padres y los niños, la inocencia de los pequeños y su particular visión del mundo frente al modo de proceder de los adultos -que en muchos casos actúan conforme a la jerarquía establecida, aclimatándose a un estilo de vida- y las relaciones socio-familiares. Una jerarquía que ellos no entienden y una visión económica que les sobrepasa.

Ozu, que en este magnífico film introdujo muchos apuntes autobiográficos, no comenzó a utilizar el sonido hasta algunos años más tarde, pues a pesar de que por aquel entonces el cine sonoro ya había superado al mudo en cuanto a volumen de producción y demanda comercial. Él se mantenía fiel como otros directores a su declarada pasión por la esencia del cine, pasión por el cine mudo (que de hecho podemos ver en la película, cine dentro del cine, no muy habitual en aquella época). 27 años después realizaría un remake de esta cinta bajo el título de ‘Buenos días’ (Ohayo) ya con sonido y rodada en color.

La película va intercalando momentos de diversos géneros, entre los que sobresalen la comedia y los pequeños matices humorísticos con el drama. Los recursos humorísticos son en gran parte propiciados por esos pequeños hermanos y sus actuaciones, desde pequeñas burlas y guiños hasta sus pataletas. No podemos olvidarnos de que son ellos quienes nos dan la visión de esta historia. El drama por su parte es intrínseco a la propia historia y lo observamos más en los momentos en los que entra en escena el padre, que no duda en dar a sus hijos una buena educación y los mejores consejos para que el día de mañana lleguen a ser alguien, aunque al igual que los pequeños como todos cuando hemos sido niños, no sean capaz de entender o ver esas cosas.

Este es nuestro nuevo hogar, debéis ser amables con los chicos de aquí

En el plano de las interpretaciones, al ser cine mudo, nos encontramos otro aliciente. El trabajo realizado tanto por los niños -más complicado seguro que para los mayores- y los adultos goza la brillantez, pues ya sea en momentos dramáticos o cómicos, consiguen transmitir mucho gracias a su gestualidad. Caras de enfado, sorpresa, movimientos de piernas al estar nerviosos…todo ello ayuda al ritmo de la cinta y a dar mayor veracidad a lo que vemos, pues ya sabemos que los niños tienen una particular visión -a veces mordaz- del mundo que les rodea, más aún cuando están descubriendo las “reglas” sociales, aunque les resulten a veces muy injustas.

Es por eso que os decía que pese a ser sencilla en apariencia, ‘He nacido, pero…’ guarda un fantástico mundo interior. De hecho, es esa cotidianidad lo que hace a sus cintas excepcionales. Para los niños, el mayor problema es conseguir encajar en su propia clase, en un grupo de niños cuyo líder los marginaba. Para el padre, por mucho que le pese, es encajar en su trabajo y estar más cerca de su jefe para mantener el empleo y el suelo con el que sustentar a su familia, aunque para ello deba hacerle la pelota o incluso hacer de bufón, algo que los niños no comprenderán en primera instancia y por lo que decidirán realizar una protesta un tanto particular.

Pero por encima de todo eso, nos encontramos con una película que tiene elementos comunes y no tan comunes de lo que sería el cine de Ozu. Mucho juego con la cámara (algo no muy habitual en la madurez del director) con unos planos curiosos, travellings, zooms, planos generales y primeros planos, siempre jugando para que el espectador sea una parte más de la historia, pero también con un montaje muy sutil, con una puesta en escena, una profundidad de campo, un encuadre y una composición que nos deja la sensación de ver un cine muy honesto, muy sencillo a la vez que directo, como si de un poema se tratase.

Nos dices que lleguemos a ser alguien, pero tú no lo eres…

Dirigida por Yasujiro Ozu, ‘He nacido, pero…’ cuenta con un guión de Akira Fushimi basado en una historia de James Maki. Entre su elenco se encuentran Tatsuo Saito, Mitsuko Yoshikawa, Takeshi Sakamoto, Hideo Sugawara y Tokkan-Kozo.

La película producida por la Shochiki, cuenta con una dirección de fotografía y montaje de Hideo Shigehara y una dirección artística de Takashi Kono.

Lo mejor: Su historia, el choque generacional, la pandilla de niños y su modo de ver la vida. Es una verdadera obra maestra.

Lo peor: Soy incapaz de ponerle algo negativo a la cinta.

Como siempre, esperamos conocer vuestras impresiones sobre la película en nuestras cuentas de Facebook o Twitter.

Una vez más, gracias a la distribuidora A Contracorriente contamos con una fantástica película que no puede faltar en la filmoteca de cualquier aficionado al cine japonés.Y más aún del cine de Yasujiro Ozu, del cual esperamos que sigan trayendo nuevos títulos en un futuro no muy lejano…

Como hemos comentado en la reseña de la película, esta es sin duda, una de las más particulares e interesantes del director, sin menospreciar al resto, por el contenido y el contexto de su desarrollo.

Nos encontramos con una edición que contiene un Dvd9 (una cara, doble capa, de 6,72 Gb) y que viene presentada en una caja amaray sencilla.


Podéis adquirirla en Amazon.es: (Dvd)


  • MENÚ PRINCIPAL:

El menú de inicio ha sido dividido en cuatro apartados principales: Ver película, Selección de Escenas, Extras y Otros títulos.

  • APARTADO VISUAL:

La película, en blanco y negro, viene presentada en un formato de pantalla 4:3 y un formato de imagen 1.37:1. Teniendo en cuenta que la cinta tiene ya más de 80 años, hay que admitir que el máster que nos trae A contracorriente es bastante aceptable. Es evidente que al no estar remasterizada se aprecian cambios de calidad en algunos momentos del visionado, además de pequeños defectos propios del celuloide (arañazos, manchas y demás). Pero, del mismo modo, debo reconocer que no son fallos que molesten gravemente -más allá de lo evidente-.

  • APARTADO SONORO:

Como indica la imagen superior, que se nos presenta nada más comenzar el visionado, la película es muda y no incorpora audio de ningún tipo. La información que Ozu nos quiso transmitir para seguir el desarrollo de la historia nos llega gracias a la rotulación -uso de carteles- después de cada momento de dialogo. Desde luego que espero que este no sea motivo para que dejéis de apreciar y ver una obra tan interesante como esta.

  • SELECCIÓN DE ESCENAS:

Desde este apartado podemos acceder a cualquiera de las 12 escenas en que ha sido dividida la película, en dos menús de 6 escenas cada uno. No contienen títulos, así que simplemente nos dejaremos guiar por la numeración y por la imagen que acompaña a cada escena.

  • CONTENIDOS EXTRA:

Como Contenidos extra la edición cuenta con la habitual Ficha técnica y artística, además del Tráiler (1 minuto y 25 segundos) y del Vídeo Ensayo de Antonio Santos (con una duración de 13 minutos y 10 segundos).

  • OTROS TÍTULOS:

Por último como complemento podremos ver los Tráilers de otros títulos asiáticos de la distribuidora, de los cuales podéis leer las reseñas que les dedicamos pulsando sobre cada título: ‘Cuentos de Tokio’ de Yasujiro Ozu, ‘Kabei nuestra madre’ de Yoji Yamada y ‘Un amor inmortal’ de Keisuke Kinoshita.

Con una duración de 91 minutos, ‘He nacido, pero…‘ ha recibido una calificación de ‘Recomendada para todos los públicos‘.

No he conseguido encontrar un trailer en condiciones, así que al menos con este fragmente os podéis hacer una idea (recordad que la original es muda, no lleva esa pista de audio):

Enlaces: A Contracorriente, Karma Films

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