La balada de Narayama (楢山節考), de Shohei Imamura

En 1983, cuatro años después de la arrolladora ‘La venganza es mía’, el director Shohei Imamura dirigió una nueva adaptación de ‘La balada de Narayama‘ (楢山節考 / Narayama bushiko), basada en la novela de Sichiro Fukazawa de mismo nombre.

Narayama es el nombre que recibe la montaña desde la cual los mortales deben emprender el viaje a la otra vida, para reunirse con sus seres queridos. Un viaje que deben emprender en el mismo instante en que celebran su 70 cumpleaños. Es una tradición ancestral, donde los hijos deben llevar a sus espaldas a sus mayores hasta la montaña, con una serie de reglas como no hablar durante el camino, seguir una ruta concreta y no volver la vista atrás cuando todo finalice.

La anciana Orin (Sumiko Sakamoto), tras haber encontrado nueva esposa para su hijo viudo Tatsuhei (Ken Ogata), considera que ha llegado el momento de partir a la montaña y pide a su hijo que la acompañe para morir en la cima de Narayama. No cumplir con la ancestral tradición representa una de las mayores ofensas que se puedan hacer a los dioses. Pero claro, evidentemente cumplir con esa despiadada sentencia de muerte llena a las familias de aflicción.

Es duro, pero es la tradición que tiene esta pequeña sociedad agrícola para poder subsistir y con el tiempo, poder racionar el poco alimento que consiguen cultivar. Una sociedad cuyas reglas y leyes pueden ser, cuanto menos, criticables, pero que les ha mantenido con vida durante mucho tiempo en un entorno donde la vida no se presenta fácil y la existencia es demasiado dura. Cuando los ancianos se quedan sin dientes, a sus 70 años, es hora de llevarlos a la montaña donde los recibirán las divinidades (y la inanición)…

No tuvo valor de llevar a su madre a la montaña donde Dios nos espera…

En 1956 se publicó la primera novela de Sichiro Fukazawa basada en relatos y canciones del folclore popular japonés y en 1958 fue llevada al cine por Keisuke Kinoshita. Pese a tener una gran calidad técnica, la cinta pasó desapercibida y se dice que es por ello que Imamura (‘Lluvia Negra’, ‘La venganza es mía’, ‘La anguila’) decidió hacer una nueva versión en 1983. Lo primero que me ha llamado la atención de esta cinta, que mantiene el estilo crítico y crudo del director es, aparte de su temática que desarrollaremos a continuación, la utilización de escenarios naturales (a diferencia de la de Kinoshita).

La naturaleza está muy presente durante todo el metraje, con un entorno que se torna reflejo o imagen de los acontecimientos venideros, donde desde las condiciones climáticas hasta la fauna se nos presentan como metáforas visuales del ciclo vital, del paso natural de la vida a la muerte. En cuanto a la trama, es muy interesante la utilización de las canciones populares sobre las que versa la historia. Unas canciones que nos hablan de que cuando un anciano pierde todos sus dientes debe de ser llevado a la montaña de Narayama para cumplir su destino con el Dios de la montaña.

La simbología y las creencias populares son utilizadas para ocultar lo que es claramente un caso normalizado en dicha sociedad de geronticidio (acabar con los ancianos), pues los mayores se convierten con el paso de los años en un “estorbo” al no poder realizar las mismas tareas físicas que el resto y son una boca más que alimentar. Se prefiere que desaparezcan para dar paso a nuevas generaciones. Es muy duro pensar como la anciana, que pese a estar en plena forma de salud, no duda en ir rompiéndose los dientes para ser llevada cuanto antes o la “suerte” de que el día que te lleven a la montaña nieve, para que con el frío el sufrimiento sea menor.

Los que tienen miedo siempre golpean a los demás, usan la violencia para ocultar su cobardía…

De hecho, en esa sociedad agrícola de subsistencia la moralidad es algo que se oculta tras las creencias populares. Por ello no es raro que se tomen la justicia por su mano e incluso sea algo habitual el infanticidio (pues es una sociedad patriarcal donde se intenta mantener al primogénito) y el adulterio consentido. El sexo y la violencia están muy presentes, al igual que muchas actuaciones cuestionables que son socialmente aceptadas. La máxima es sobrevivir, y dado que subsisten como pueden con los recursos que obtienen del campo (básicamente arroz, patatas y algunas gallinas) no dudarán en deshacerse de aquello que para ellos sea inservible. Sean hijos, hijas intercambiadas por sal o vendidas como esposas a otras casas, e incluso vecinos ladrones…

Del mismo modo, la espiritualidad y la muerte es algo que va ligado a esas creencias, desde el propio Dios de la montaña a la presencia de espíritus errantes en la propia naturaleza (representado con el viento en este caso). La norma de que los mayores no pueden hablar durante su trayecto a Narayama no es más que la representación de que durante el camino perdemos parte de lo que nos hace humanos -nuestro habla- para transformarnos en lo que nos espera, en muertos. De hecho, el crecimiento personal y la asimilación del destino mortal del personaje de Ken Ogata, el primogénito que debe llevar a su madre Orin a Narayama, es más que evidente, más aún cuando la bella montaña de las historias se descubre que no es tan bella como la pintaban las leyendas…

En definitiva, ‘La balada de Narayama’ es una fantástica cinta que cuenta con una gran fuerza dramática y una alta calidad artística -sobretodo gracias a las magníficas interpretaciones del elenco, mención especial a Ken Ogata y a Sumiko Sakamoto (que pese a parecer una anciana por aquel entonces tenía 49 años), a la fotografía, a unos planos muy interesantes y a la banda sonora-. Por todo ello, la película se alzó con la Palma de Oro del Festival de Cannes en 1983, además de conseguir otros premios en diversos festivales como los de Mejor Actor, Mejor Actriz, Mejor Fotografía o Mejor Película.

Nieva, nieva…por fin nieva

Dirigida y escrita por Shohei Imamura (basándose en la novela de Sichiro Fukazawa), ‘La balada de Narayama’ (Narayama bushiko) contó entre su elenco con Ken Ogata, Sumiko Sakamoto, Tonpei Hidari, Aki Takejô, Shôichi Ozawa, Seiji Kurasaki, Junko Takada, Kêshi Takamine o Mitsuko Baishô.

La dirección de fotografía fue obra de Hiroshi Kanazawa, Shigeru Komatsubara y Masao Tochizawa y la banda sonora fue compuesta por Shinichiro Ikebe. Por su parte, Tadataka Yoshino se encargó de la dirección artística y Seiko Igawa del maquillaje.

Lo mejor: Su gran fuerza dramática y la calidad artística.

Lo peor: El sentimiento de asco por el ser humano que deja. Menos metraje le vendría bien.

Como siempre, esperamos conocer vuestras impresiones sobre la película en nuestras cuentas de Facebook o Twitter.

Otro excelente título de Shohei Imamura nos llega gracias a Divisa Home Video en su edición en alta definición Bluray. Hasta el momento esta película sólo había sido editada en nuestro país en su versión en Dvd.

Si la semana pasada os hablábamos de ‘Lluvia Negra’, ahora analizamos la edición de ‘La balada de Narayama’. Una más que buena edición que viene presentada en un Bluray valido en Región B y que supone un buen cambio si queremos renovar nuestra filmoteca asiática con mejor calidad.


Podéis haceros con el pack en Amazon.es (Bluray y Dvd).


Una vez elegido el idioma del menú, donde se nos da a elegir entre Español y Portugués, pasamos al menú principal de la película.

  • MENÚ PRINCIPAL:

El menú de inicio, animado con secuencias de la película, ha sido dividido en cuatro apartados principales: Ver película, Selección de Idiomas, Selección de Escenas y Contenidos extra.

  • APARTADO VISUAL:

La película viene presentada en un formato de pantalla 16:9 (1.78:1) y en un formato de imagen 1080p. En esta ocasión si que me alegro -y mucho- de decir que la imagen es un punto y aparte con respecto a la edición en Dvd. Una excelente calidad de tonalidades, contraste y definición. Compra recomendada si no tenéis el Dvd o si os apetece disfrutar de la cinta en una mayor calidad.

  • APARTADO SONORO:

La edición cuenta con dos pistas de audio en DTS-HD Master Audio 5.1. Por un lado la versión doblada al Castellano y por otro la versión original en Japonés (a elegir subs en castellano o portugués). La verdad es que tanto la pista doblada como la japonesa son excelentes, aunque he de mencionar especialmente ésta última, pues como siempre os recomiendo escuchar las voces originales -no tenéis más que elegir la pista con subtitulos en Castellano y arreglado). Muy buen sonido, limpio, que te hace disfrutar tanto de la banda sonora como de los efectos de sonido.

  • SELECCIÓN DE ESCENAS:

Desde este apartado podemos acceder a cualquiera de los 8 cortes en que ha sido fragmentada la cinta. No tienen nombre, por lo que simplemente debemos desplazarnos a través de la numeración para elegir el momento en el que queremos retomar el visionado.

  • CONTENIDOS EXTRA:

Como contenidos extra nos encontramos con una Galería fotográfica con imágenes de la película, Trailers en versión original, la Filmografía del director y las ya habituales Ficha técnica y Ficha Artística, bastante completas una vez más.

Con una duración de 133 minutos aprox., ‘La balada de Narayama‘ ha recibido una calificación de ‘No recomendada a menores de 12 años‘.

Fuente: Divisa Home Video

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