La canción de Apolo (アポロの歌), de Osamu Tezuka

Osamu Tezuka reflexiona en ‘La canción de Apolo‘ sobre un tema tan universal como es el amor, pero no a través de una obra romántica en el más pleno sentido de la palabra, sino a través de la psique de un chico cuyo trauma le impide tener el más mínimo afecto y odiar cualquier tipo de contacto. Este manga nos llega de manos de ECC Ediciones.

Mientras el mundo exista, se sucederán infinitamente los dramas entre hombres, mujeres y aquellos que nacen fruto de su unión. Hoy no es una excepción y mañana tampoco…

El joven Shogo Chikaishi ha crecido con una imagen y un concepto de ciertos términos distintos de lo habitual. Su madre no ha sido el mejor de los ejemplos y su padre…bueno, podemos decir que realmente no sabe bien quien es su verdadero padre de entre todos los hombres con los que ha tenido relaciones su madre. Como consecuencia de esta traumática infancia, Shogo es incapaz de procesar afecto del mismo modo que lo entendería cualquier ser humano, sintiendo un profundo rechazo por la belleza y la nobleza del amor en cualquiera de sus manifestaciones.

No puede evitar que al contemplar cualquier muestra de contacto entre machos y hembras, ya sean humanos o animales, salga a relucir su instinto más básico y no pueda controlar su ira y su rabia para acabar con ellos. Sumido en una espiral de odio y violencia, su errático comportamiento requiere la intervención de profesionales de la psiquiatría como el Doctor Enoki, que lo someterán a una serie de tratamientos un tanto experimentales para intentar devolver la cordura y las capacidades perdidas al joven. Pero en uno de esos experimentos tendrá una visión en la que una entidad divina, la Diosa Atenea.

Incluyendo una peculiar visión de la historia de Apolo y Dafne (que da título al libro), la maldición de la Diosa le obligará a vivir una y otra vez un bucle en el que amará a una mujer, pero antes de que su amor se consume, ella o él morirán. Aunque sea él el que muera, se reencarnará y tendrá que someterse cada vez a una nueva prueba de amor, durante los siglos de los siglos. Así, Shogo se embarcará en un inolvidable viaje a través del tiempo y el espacio, a través de distintas épocas y lugares del mundo, donde conocerá a mujeres como Elisa, Naomi, Hiromi o Sigma, destinado a descubrir el verdadero significado del amor y conseguir superar el trauma que lo acompaña desde su más tierna infancia.

En algún lugar, en medio del cielo, tus partículas y las mías se entremezclarán y unirán…

Osamu Tezuka (1928-1989) es unánimemente reconocido como uno de los autores más talentosos en la historia del noveno arte. No en vano es gracias a él, el llamado “Dios del manga”, que el anime y el manga son lo que son a día de hoy. Tezuka abarcó muchas temáticas durante toda su obra, pasando de historias dirigidas a un público infantil a otras más adultas, de tono más oscuro. ‘La canción de Apolo’, que en origen fue publicada en tres tomos tankobon y aquí se ha compactado muy acertadamente en un único tomo de mayor tamaño, pertenece a éste último estilo dentro del llamado gekija (donde destacan autores como Yoshihiro Tatsumi, Kazuo Umezu o Takao Saitou) en el que podríamos encontrar obras como ‘MW’, ‘Buda’, ‘Fénix’ o ‘El libro de los insectos humanos’ -por citar algunos ejemplos- y en ella Tezuka reflexiona sobre distintos aspectos como pueden ser el ciclo de la vida, la muerte y el amor, atesorando todas las virtudes presentes en su bibliografía: innovación formal, un envidiable sentido del ritmo y una profunda comprensión de la naturaleza humana. Pese a sus más de 500 páginas esta historia no se hace nada pesada y aunque nos encontremos con situaciones que pueden parecer repetitivas -por la maldición que Shogo lleva a sus espaldas-, el autor consigue darle un gran ritmo e interés añadiendo y desarrollando nuevos aspectos en cada una de ellas.

Alternando la realidad y las diferentes épocas con situaciones más o menos fantásticas (un comienzo al más puro estilo de ‘Érase una vez el cuerpo humano’), Tezuka supo plasmar a la perfección con el protagonista y su curiosa terapia de choque como los seres humanos nos comportamos ante un sentimiento tan característico -no diré nuestro porque no es así- como el amor y las diferentes formas de entenderlo que existen. Diferentes formas, puesto que tenemos una imagen preconcebida del amor como un sentimiento que viene ligado a nosotros, como algo positivo, pero que en ocasiones puede ser totalmente contrario a esa imagen como es el caso de nuestro protagonista. Para él, ese amor se tornó hacía otros sentimientos más negativos como la rabia o el odio cuando desde que era pequeño no era correspondido por su propia madre, que no duda en golpearlo y decir que no fue un hijo deseado cuando él la encuentra intimando -por decirlo de un modo neutro- con unos o con otros. Todo ese afecto que su madre no duda en repartir con unos y otros hace que el propio Shogo acabe convirtiendo ese miedo en un trauma que lo hará odiar al amor en general. Pero Shogo no tiene problema en admitir ese problema y en querer enmendarlo -o al menos dejarse ayudar- y lo que en principio es una maldición de Atenea quizás sea una vía de escape y de iluminación para el joven, que tendrá que vivir diferentes experiencias hasta comprender y valorar de otro modo ese sentimiento.

‘La canción de Apolo’ es un tipo de “manga de juventud” como lo definió su autor, creado precisamente en una época (años 60-70) en la que se discutió largo y tendido sobre la educación sexual de los niños, llegando incluso a emitirse especiales sobre el tema en la NHK y en revistas. El erotismo en los dibujos comenzaba a generalizarse (mención a Go Nagai y su “escuela indecente”) y los niños lo tomaban por algo normal -incluso se reconoce que los propios adultos y jóvenes buscaban este tipo de contenidos-. Tezuka creo así uno de sus personajes con más sombras de toda su obra como es Shogo en una historia que llego a ser más lúgubre y pesimista de lo que él hubiese querido inicialmente -por tensiones con los ejecutivos de Mushi Pro Shoji y los sindicatos-. Tezuka demuestra una vez más ser un maestro de la narrativa, ya que aunque durante la historia tendremos diferentes cambios y saltos temporales (del presente a la Segunda Guerra Mundial con la crudeza de los nazis, por una isla llena de animales o por un futuro poco esperanzador para los humanos y los sentimientos) se utiliza un léxico bastante ameno, manteniendo al protagonista como nexo de unión de los distintos capítulos, cosa que junto a la propia trama en sí hace que sea bastante fácil de seguir.

Los sintéticos tildáis a los humanos de desagradables seres vivos inferiores… pero el amor… el amor es algo exclusivo nuestro. Es lo único que un ser artificial jamás podrá imitar

Pero no se queda ahí y el autor abarca el tema del amor desde una óptica distinta, partiendo de sentimientos totalmente opuestos como hemos comentado y dándole una profundidad aún mayor y un fondo más que interesante. De hecho, dentro de esa evidente sencillez exterior va más allá y se sumerge en un mundo tan complejo como la propia psicología del protagonista, un tipo que parece no tener mayor remordimiento con según que actos y que poco a poco deberá ir encaminando esos conflictos personales gracias a las experiencias vividas. De paso Tezuka nos deja una sutil crítica sobre el avance tecnológico y cómo repercute negativamente -si no se aprovecha de otro modo- en el medio ambiente. En uno de los capítulos dedicados al futuro, donde coexisten humanos y sintéticos, las ciudades han acabado siendo cementerios para sus habitantes, debido a las grandes dosis de contaminación y al poco cuidado que se ha tenido de la naturaleza. En cuanto al dibujo, Tezuka nos deleita con sus habituales diseños pero con una pequeña diferencia. Y es que esta vez pese a mantener su estilo -ya sabéis, personajes de grandes ojos, caras expresivas y dibujo a veces rozando la caricatura-, nos encontramos con diseños más detallados y perfeccionados de lo normal, lo que lo hace más atractivo aún si cabe. Cosa que es comprensible, tratándose de una obra que el autor sabía que leerían muchos adultos -aunque también jóvenes y niños-.

Dentro de ese dibujo, se incluyen viñetas donde el erotismo está muy presente, pero mostrando sin mostrar, sugiriendo sin enseñar. Tezuka no necesitaba recurrir a lo que hoy día se conoce como fanservice para dar un toque más adulto a su historia y desde luego conseguir el mismo resultado. Un resultado donde no podemos más que descubrirnos ante los fantásticos fondos y composición de viñetas que el autor no trae, que no hace más que sumar puntos a la obra. En definitiva, tanto si habéis leído algo de Osamu Tezuka como si no, no puedo más que recomendaros esta fantástica obra, redonda en mi opinión. Una obra con un buen argumento (que no se me olvide mencionar que la edición ha contado con una traducción de Marc Bernabé, quien de nuevo hace un soberbio trabajo), una narrativa muy sencilla y efectiva, personajes interesantes que van evolucionando con el relato, donde tiene cabida desde la acción, el drama y la ciencia ficción hasta el humor -entre otros-… no puede faltar en ninguna biblioteca que se precie. Ya veréis que se lee en un santiamén y probablemente os aporte más que otros mangas más “lights” por decirlo de algún modo.

Como siempre, esperamos conocer vuestras impresiones y comentarios en nuestras cuentas de Facebook o Twitter.

ECC Ediciones no tiene un gran catálogo manga en su colección -por el momento- pero desde que en el pasado Salón del Manga de Barcelona vimos una gran lona anunciando sus dos primeros títulos nos parecieron más que acertados para arrancar (Aquí podéis ver el plan editorial de 2014 con los lanzamientos y fechas previstas). ‘La canción de Apolo’ de Osamu Tezuka se convertiría junto a ‘Crows’ de Hiroshi Takahashi en los primeros tomos de la editorial.

Nos encontramos ante un tomo bastante voluminoso (teniendo en cuenta que es una edición que aúna los 3 originales) y de una gran calidad. El tomo consta de un total de 544 páginas en blanco y negro y viene presentado en un formato rústico (sin sobrecubierta) de tamaño 17,6 x 11,5cm y casi 4 cm. de grosor

La cubierta -a color- está realizada en un cartón de unos 350 gramos -mate- que soporta bastante bien el cambio de páginas y además nos muestra una imagen que no se da en otras portadas de las ediciones europeas.


Puedes hacerte con el tomo en Amazon.es (Aquí).


Este tomo esta dividido en 5 capítulos y 1 preludio: Preludio: la unión de los dioses,  1- Las flores y los cadáveres, 2- Tierra vetada a los humanos, 3- La entrenadora, 4- La reina Sigma y 5- Una colina para dos.

Además, al final se incluye un más que interesante Epilogo que nos sitúa en el cómo y el por qué de la obra según Tezuka. El sentido de lectura elegido es el oriental, de derecha a izquierda. El precio de venta recomendado es más que aceptable tratándose de una obra de 544 páginas, aunque para algunos esto sea un inconveniente a la hora de hacerse con él. Por 25€ podemos disfrutar de este volumen, aunque en tiendas como Amazon.es lo podéis conseguir con un 5% de descuento. Por mi parte una vez más simplemente decir que espero que os haya gustado esta reseña y análisis de la edición y os hagáis con el tomo. Merece mucho la pena.

Enlaces de interés: ECC Ediciones

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2 comentarios el “La canción de Apolo (アポロの歌), de Osamu Tezuka

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