Retrospectiva Kinuyo Tanaka (田中 絹代), del 19 de octubre al 10 de diciembre de 2020

Fundación Japón, Tabakalera, Filmoteca de Catalunya y La Filmoteca – València, con el apoyo de Casa Asia en el marco del Asian Film Festival de Barcelona, organizan una retrospectiva dedicada a la faceta como directora de una de las grandes estrellas femeninas de la historia del cine japonés, Kinuyo Tanaka.

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Fundación Japón, Tabakalera, Filmoteca de Catalunya y La Filmoteca – València, con el apoyo de Casa Asia en el marco del Asian Film Festival de Barcelona, organizan una retrospectiva dedicada a la faceta como directora de una de las grandes estrellas femeninas de la historia del cine japonés, Kinuyo Tanaka (1909-1977). Su labor detrás de la cámara, aunque menos conocida que su trabajo como actriz, la sitúa como una de las mujeres pioneras en la realización de cine, no solo en Japón sino internacionalmente, gracias a una brillante aunque corta carrera como directora, dirigiendo seis películas entre 1953 y 1962.

Durante los meses de octubre, noviembre y diciembre podremos ver cinco de sus seis películas en copias de 35 y 16mm que viajarán a San Sebastián, Barcelona y Valencia para darnos la oportunidad de conocer el talento como directora de Kinuyo Tanaka. Además, Tabakalera y Filmoteca de Catalunya acogerán sendas conferencias de Irene González-López, investigadora post-doctoral especializada en cine japonés que en 2018 coeditó el primer libro en inglés sobre la actriz y directora.

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Kinuyo Tanaka: una estrella detrás de la cámara
Año 1953, Shibuya, uno de los barrios más concurridos de Tokio. Una mujer sostiene un megáfono mientras dirige un equipo de más de sesenta hombres. Es la legendaria estrella Kinuyo Tanaka (1909-1977) trabajando en la primera película dirigida por una mujer en Japón tras la Segunda Guerra Mundial. Apenas siete años después de que las mujeres lograran el derecho al voto y el país se transformara bajo la Ocupación Aliada, el impacto y la trascendencia histórica de esta escena son innegables. Desde su debut a los catorce años, Tanaka se convirtió en una de las actrices más prominentes del cine nacional. Trabajó con todos los “grandes maestros del cine japonés”, dando vida a personajes como la esposa traicionada por su marido en Cuentos de la luna pálida (K. Mizoguchi, 1953). Camaleónica, menuda y ágil, cautivó a públicos en todo el mundo por su capacidad de condensar en un pequeño gesto o una mirada esquiva intensas emociones reprimidas en su interior. Su imponente carrera como actriz eclipsó su trabajo como directora, que comenzó en 1953. Tanaka fue la primera y única directora japonesa en desarrollar una filmografía durante la posguerra (seis películas en diez años), algo excepcional también a nivel mundial. Algunos cuestionaban si una mujer podía dirigir películas, si era un capricho de una estrella envejecida, y Mizoguchi, con el que tanto colaboró Tanaka como actriz, comentó que “no tenía cabeza” para ser directora. Pero con su talento y su tesón, Tanaka rompió el techo de cristal de la industria cinematográfica japonesa, extremadamente jerárquica y patriarcal.
No todos fueron detractores: Tanaka comenzó su aventura detrás de la cámara arropada por directores consagrados. Para su debut, Carta de amor (1953), K. Kinoshita escribió el guion y con M. Naruse escogieron el reparto y el equipo, acudiendo incluso al rodaje para aconsejarle. Ozu le cedió un guion para su segunda película, La luna se levanta (1955), y Tanaka le rindió homenaje introduciendo rasgos característicos del maestro, como los encuadres fijos frontales de personajes a baja altura (“plano tatami”). Sin embargo, a partir de su tercera obra, Pechos eternos (1955), Tanaka pasó a apoyarse más en otras mujeres: guionistas como Sumie Tanaka, escritoras como Masako Yana, productoras como Hisako Nagashima, y personajes históricos como Hiro Saga (La princesa errante, 1960). Sus protagonistas intentan vivir conforme a sus propias ideas y hacerse un hueco en una sociedad centrada en los intereses de los hombres. Sin desviarse tampoco radicalmente de la concepción de género del momento, Tanaka ofrece alternativas al estereotipo de mujer japonesa vulnerable y sacrificada que directores como Mizoguchi habían idealizado. Son mujeres que luchan contra la adversidad por principios, por supervivencia, por amor o deseo, pero jamás son víctimas impotentes.
Tanaka exploró temas como el deseo sexual femenino, la maternidad, y la violencia y el sexo entre mujeres. Su representación del cáncer de mama en Pechos eternos es sorprendentemente explícita y pionera en afrontar los retos psicológicos y emocionales que conlleva la enfermedad. La noche de las mujeres (1961) aborda el trabajo sexual después de que Japón ilegalizara la prostitución en 1956 y se dejara de prestar atención a este problema claramente no resuelto. Durante mucho tiempo, las películas de Tanaka estuvieron relegadas a un rincón en archivos japoneses. En los últimos años, iniciativas como las de la Filmoteca Española en 2016 y el Festival Internacional de Cine de Locarno (2021) buscan dar a su obra el reconocimiento internacional que se merece. Pero sigue siendo extremadamente difícil tener acceso a su cine, por lo que es un placer y un lujo poder disfrutar de estas películas, subtituladas y en copias de 35mm y 16mm, en Tabakalera, Filmoteca de Catalunya y La Filmoteca-Valencia gracias a la colaboración de Fundación Japón.
Irene González-López

·Donostia / San Sebastián: Entre el 19 y el 21 de octubre de 2020 se proyectarán Chibusa yo eien nare (Pechos eternos), Ruten no ôhi (La princesa errante) y Onna Bakari no Yoru (La noche de las mujeres) en Tabakalera Centro Internacional de Cultura Contemporánea (Plaza de las Cigarreras, 1. 20012 Donostia / San Sebastián). Entradas: 4.40€.

·Barcelona: Del 1 al 12 de noviembre de 2020 en Filmoteca de Catalunya (Plaça de Salvador Seguí, 1. 08001 Barcelona). Entradas: 4 euros. Entrada reducida: 3 euros.

·Valencia: Del 14 de noviembre al 10 de diciembre de 2020 en La Filmoteca de Valencia (Plaza del Ayuntamiento, 17. 46002 Valencia). Entradas: 2.5 euros. Entrada reducida: 2 euros.


Koibumi / Cartas de amor / 「恋文」 (1953). VOSC. 96’. 16mm.
Int.: Masayuki Mori, Yoshiko Kuga, Jukichi Uno, Kyôko Kagawa, Shizue Natsukawa, Kinuyo Tanaka, Chieko Seki.
Mayumi Reikichi es un ex oficial naval bien educado que ocasionalmente traduce trabajos que su hermano le encuentra para que él pueda tener tiempo de buscar a Michiko, la mujer a la que ama. Los padres de Michiko la forzaron a casarse con otro hombre a pesar de su amor por Reikichi. Él volvió de la guerra y se enteró de que el marido de Michiko había fallecido y que ella se fue a vivir a Tokio. Mientras la busca, Reikichi se encuentra a su antiguo amigo Yamaji, quién le invita a unirse a su profesión: escribir cartas de amor para las amantes japonesas de los soldados americanos que necesitan dinero de fuera para sobrevivir. Debut como directora de la mítica actriz japonesa, Tanaka utiliza las convenciones del melodrama para mostrar algunos de los conflictos con los que se encuentran las mujeres durante la postguerra.

Chibusa yo eien nare / Pechos eternos / 「乳房よ永遠なれ」 (1955). VOSE. 110’. 35mm.
Int.: Yumeji Tsukioka, Ryoji Hayama, Junkichi Orimoto, Hiroko Kawasaki, Shiro Osaka, Toru Abe, Kinuyo Tanaka.
El matrimonio de Fumiko Shimojo con Shigeru Anza termina mal, y ella vuelve a casa de su familia con sus dos hijos. Un día, Fumiko asiste a una lectura de poesía en casa de Yamagami, donde celebran la vuelta a Japón de su marido. Poco tiempo después, llegan las noticias de que su divorcio es oficial, y debe darle la custodia de su hijo Noboru al padre. Pero este muere de repente. Fumiko entonces traza un plan para recuperar a su hijo y mudarse a Tokio, pero le diagnostican un cáncer de mama. El marido había enviado a una revista los poemas de Fumiko antes de morir, Yamagami lo descubre cuando se publican. Con el apoyo de directores como Keisuke Kinoshita y Yasujirô Ozu, Kinuyo Tanaka continúa su actividad como realizadora en este su segundo film que, con guion de Sumie Tanaka, se convertiría en la primera película japonesa escrita y dirigida por mujeres.

Tsuki wa noborinu / La luna asciende /「月は上りぬ」 (1955). Japó. VOSC. 100’. 16mm.
Int.: Chishu Ryu, Hisako Yamane, Yôko Sugi, Mie Kitahara, Shoji Yasui, Ko Mishima, Kinuyo Tanaka.
Mokichi es un viudo padre de tres hijas con las que vive en el edificio del templo desde la guerra. Las tres se ven envueltas en sendas relaciones sentimentales a cuál más complicada. Las tres hermanas y sus respectivos hombres ejemplifican las cambiantes condiciones sociales del Japón del momento. Una historia que nos remite a Yasujirô Ozu, quien siendo entonces preseidente de la Asociación de Directores Japoneses, le va a confiar a Kinuyo Tanaka uno de sus guiones, escrito en 1947 para un film que no se había podido realizar.

Ruten no ôhi / La princesa errante /「流転の王妃」 (1960). VOSE. 100’. 35mm.
Int.: Machiko Kyô, Eiji Funakoshi, Atsuko Kindaichi, Chieko Higashiyama, Sadako Sawamura, Mitsuko Mito.
La vida de Ryuko Sugawara da un giro dramático cuando Pu Zhe, el hermano pequeño del último Emperador de China, le pide matrimonio. La familia Sugawara se muestra reticente al principio, pero es Ryuko, cuando conoce al inteligente Pu Zhe, quien no duda en mudarse a la Corte Imperial. Su vida es difícil al principio, pero con el tiempo, un amor auténtico crece entre ella y su marido, y nace Eisei. Su vida experimenta otro cambio cuando la inminente derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial fuerza a la corte a retirarse. Un drama basado en la historia real de Pujie y su esposa Hiro Saga.

Onna Bakari no Yoru / La noche de las mujeres / 「女ばかりの夜」 (1961). Japó. VOSE. 90’. 35mm.
Int.: Hisako Hara, Akemi Kita, Chieko Seki, Masumi Harukawa, Sadako Sawamura, Chikage Awashima.
Kuniko vive en un centro de rehabilitación para prostitutas. Como interna modelo, la dejan en libertad y consigue trabajo en una frutería. No obstante, uno de los trabajadores hace público a la mujer del jefe que ella antes era prostituta, a raíz de lo cual empieza a sufrir el acoso y la discriminación. A modo de venganza, Kuniko se deja tentar por los encantos de su jefe, deja la frutería, y vuelve a prostituirse. Tanaka nos cuenta la historia de una mujer encargada de dirigir uno de los centros de rehabilitación creados tras la prohibición de la prostitución y de su enfrentamiento con los prejuicios de la población.

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Enlace: Fundación Japón

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