En la quinta hora guerra: Asignatura obligatoria (五時間目の戦争) de Yû

Reseñamos ‘En la quinta hora guerra. Asignatura obligatoria‘ (五時間目の戦争) de , la dibujante de “Wolf Children”. Un fantástico relato dramático (también conocido como “Home, Sweet Home!”) con ingredientes de ciencia ficción que nos llega de manos de Planeta Comic.

SINOPSIS MANGA

Cinco años después de que estallara el conflicto, empieza una nueva clase. Son los primeros días del trimestre. Los estudiantes de secundaria de la remota isla de Aoshima apenas conocen las terribles condiciones que sufre el continente, pues hasta el momento todo para ellos ha sido ajeno a la guerra que se está librando contra un enemigo de naturaleza desconocida. En la isla principal, de la que se abastecen, ha aparecido algo que llaman “hilo de araña”, una especie de columna que sube hasta el cielo y de la que desconocen su procedencia y su función.

Los jóvenes reciben la noticia de que ha llegado la hora de tomar parte activa en esta guerra y en la quinta hora del viernes, los alumnos designados serán mandados al frente. Por algún motivo, solo dos de ellos no están calificados para la lucha: son Saku Futami -que curiosamente es el más rápido de sus compañeros- y Aishima Miyako, su amiga de la infancia, una chica extremadamente habilidosa en la cocina. La primera enviada a filas es Reina Shinokawa, una nueva alumna llegada de la evacuación de Tokio… ¡Una adolescencia marcada por el amor, la comida y la guerra!


Nos acaban de confirmar que el enemigo ha invadido la isla principal. Por lo cual, procederemos a nombrar a aquellos de vosotros que habéis sido llamados a filas…


Creo que sin pensarlo mucho, el motivo que me llevó a adquirir este primer tomo de “En la quinta hora guerra. Asignatura obligatoria” fue doble. En primer lugar, el título, como no podía ser de otro modo. Un entorno escolar en el que los chavales tienen que dar una asignatura para estar preparados para la guerra. Curioso cuanto menos (sin llegar al extremo de nuestro querido Korosensei de “Assassination Clasroom“). Y en segundo lugar, la ilustración de portada. No sé, igual que imagino que nos pasa a muchos, una buena portada es ya de por sí un buen reclamo para que cualquier lector potencial se acerque aunque sea a hojear un tomo. Y obviamente, con un dibujo tan bonito a la par que tan contrastado en contenido tenía que llamar mi atención. Una colegiala de mofletes rosados, con lazos en el pelo y su vestimenta escolar (el seifuku, más concretamente el marinero, el sailor fuku) con mirada inocente. Lo normal hablando de un colegio, pero con un detalle extra que no es tan habitual: en su espalda y sostenida por una cinta, la chica llamada Miyako, lleva un fusil de asalto. Como podéis imaginar, la premisa, al menos inicialmente no suena nada mal y como poco, debe llamar la atención.

Otro punto de interés, quizás de los más importantes, es que la autora de esta obra de cuatro tomos es , la misma que nos trajo la adaptación manga de “Wolf Children” (Los niños lobo, Ame y Yuki) de Mamoru Hosoda. Si alguno habéis tenido oportunidad de echarle un vistazo al tomo habréis podido comprobar la calidad de las ilustraciones y lo bonitas que son. Argumentalmente hablando, si bien en un inicio se nos presenta la isla de Aoshima como una isla tranquila, donde rara vez ocurre algo que se salga de lo habitual, de lo cotidiano, no tardaremos mucho en ver que esto no era más que un espejismo, una máscara que servía para tapar de algún modo la realidad, que realmente estaban viviendo en una calma tensa y que aunque ellos no estuviesen al tanto -o no les hiciesen estar al tanto con la idea de que al estar en una isla aislada estaban exentos de sufrir algún tipo de problema similar- la guerra no tardaría en llamar a sus puertas. Interesante planteamiento de contrastes entre ese contexto bélico exterior versus esa paz y tranquilidad rural, podríamos decir, en la que vivían estos chicos.

Pero he de reconocer que este primer tomo me ha sabido a poco en este sentido del desarrollo de la trama, quizás por su ritmo pausado -más que necesario para dar a la historia ese aire melancólico que consigue transmitir, donde el tiempo no importa, el tiempo se detiene- y hacer que podamos deleitarnos con las preciosas ilustraciones y diseños de Yû. Digo esto porque pese a ir dando pinceladas para que nos situemos y nos pongamos en contexto y ambientación, nos deja con todas las dudas posibles abiertas. Este primer tomo sirve como introducción para eso y para presentarnos a los diferentes personajes, cada uno con su personalidad, sus miedos y sus inquietudes, pero nos deja muchos frentes abiertos (vale, en este caso lo del “frente” no iba con segundas ni era un juego de palabras que bien podría haberlo sido) como por ejemplo quién es el enemigo, qué es ese hilo de araña que se alza desde la isla principal hasta el cielo, cómo se originó esta guerra, cuales son las pautas de selección de estos chavales -algunos son validos y otros no- e incluso algo más, pues se entrevé cierto toque de componente mágico o fantástico que probablemente y por los indicios que vemos se desarrollará más en el segundo tomo.


¿Qué mosca os ha picado? Hasta ahora no me habéis hecho ni caso y de repente hoy todo el mundo… ¿Es porque voy a morir? Como hoy voy a morir, ¿Tenéis que ser amables conmigo?…


Por tanto el suspense y la intriga están más que presentes, pues tenemos mucho aún por resolver. Entre tanto esa presión y nerviosismo presente en los personajes, esa tensión palpable, se ve calmada gracias a la personalidad de algunos de los protagonistas, cuya sensibilidad sale a relucir en los momentos más duros también con una buena narrativa. Es lógico, hay que ponerse en el lugar de estos jóvenes de aproximadamente unos 14 o 15 años que de repente se ven inmersos en un mundo “de adultos”, del que no saben nada y que de repente tienen que adquirir esas obligaciones en pro de defender su patria y al resto de seres humanos. Niños soldado que se preguntan qué tendrán para comer, en momentos donde el abastecimiento es complicado y tienen que “ir tirando” con lo que hay. De ahí que me parezca un buen ejemplo de manga que saca a relucir la fortaleza de las personas cuando nos vemos expuestas a situaciones límite y que éstas hagan que seamos capaces (pues normalmente suele costar bastante más trabajo) de valorar todo lo que tenemos, hasta la cosa más mínima, el gesto más pequeño que alguien tenga con nosotros.

Son pequeñas cosas del día a día que muchas veces damos por sentado cuando realmente el día que no las tengamos las echaremos de menos y entonces suele ser cuando más las valoramos. Como podéis observar en las viñetas que ilustran esta reseña -y como he comentado de pasada antes-, es innegable que la calidad gráfica es otro de los alicientes a la hora de valorar este manga. Curiosamente contrasta la belleza de las imágenes con la crudeza y la dureza de la trama planteada. Creo que contamos con unas ilustraciones muy detalladas y cuidadas, con unos personajes de lineas curvas, redondeadas y de facciones muy limpias y despejadas, que no hacen más que destacar y realzar por encima del resto su expresividad para conseguir transmitir junto con los diálogos mayor emoción y sensibilidad al relato. Yû lo consigue con bastante solvencia, es más, juega a mostrarnos estos detalles con primeros planos de las caras o simplemente, ruborizando las mejillas cuando se da el caso. Si bien en muchos casos nos encontramos con una clara ausencia de fondos, en otros se nos presentan paisajes muy realistas y contrastados, especialmente zonas de la escuela y como no, paisajes del entorno rural de la isla de Aoshima.

Por mi parte, este primer tomo me ha dejado muy buen sabor de boca y quiero leer más, quiero saber más de su desarrollo, del devenir de estos chicos y chicas. “En la quinta hora guerra. Asignatura obligatoria” me ha parecido un interesante manga tanto en su historia como en su dibujo (ambas cosas, cortesía de Yû). que mezcla en dosis correctas ingredientes como el drama, el misterio, el romance, la vida escolar y la ciencia ficción. Un seinen que podríamos considerar slice of life que os va a enganchar por sus “vacíos” argumentales (todo lo que nos deja sin desvelar) como por un buen número de personajes cuya relación dará que hablar. Además, es una gozada poder sumergirse en esta historia con las preciosas ilustraciones de Yû. Si os apetece, como siempre, espero conocer vuestras impresiones sobre la obra en los comentarios de esta entrada o a través de Facebook y Twitter.


Yo creía que tarde o temprano esta guerra terminaría, ya fuera con una victoria o con una derrota, pero que volvería el día a día anodino que antes conocíamos. Estaba convencido de ello…


Lo mejor:

  • El dibujo de Yû, una preciosidad.
  • Una historia dramática y conmovedora, de emociones a flor de piel.
  • Contrastes presentes que dan que pensar.
  • Serie corta, 4 tomos.

Lo peor:

  • Demasiados frentes abiertos, muchas dudas por resolver (a modo de intriga y suspense está genial, pero queremos saber más y probablemente lo descubramos en los tres tomos restantes).

analisis edicion MANGA

Comprar tomo

Planeta Cómic ya anunció en el Salón del Manga la adquisición de esta licencia. No ha sido hasta este pasado mes de marzo cuando hemos podido adquirir el primer tomo de “En la quinta hora guerra: Asignatura obligatoria” (五時間目の戦争) de. Pese a que en la página final del tomo se nos indica que son 2 tomos en total, y en algunos sitios se indica incluso que son 3 tomos, hasta donde me consta -y según he podido comprobar en la web de los compañeros de Listadomanga- esta serie se compone de un total de 4 tomos. Este primer tomo nos llega presentado en formato rústico de tapa blanda con sobrecubiertas y con una medida de 12,8 x 18 cm -lo que conocemos como formato B6- y con un grosor de casi 2 cm. Ah, no se me olvide, pertenece a la Colección Babel. La portada nos presenta a una de las protagonistas a todo color, mientras que la cubierta interior está presentada en tonos grises, muy sencilla.

La edición, con sentido de lectura oriental, tiene con un total de 200 páginas (en blanco y negro) y las 4 primeras en color. En el faldón delantero de la sobrecubierta nos encontramos con un pequeño texto de la autora y en el trasero, continúa la ilustración de contraportada y tenemos la web de Planeta. Para la traducción se ha contado con Verónica Calafell de Daruma Serveis Lingüístics quien de nuevo vuelve a demostrar que desde Daruma hacen un fantástico trabajo de gran calidad y unas adaptaciones más que dignas. Este primer tomo ha sido dividido en cinco capítulos : 1- El fin de la paz en la isla, 2- Lo que yo puedo hacer, 3- Adiós, hasta siempre, 4- La quinta hora del viernes y 5- Tener hambre de verdad. Al final del tomo tenemos unas promos de los manga de “El niño y la bestia”, “Wolf Children” y “Summer Wars”.

Su precio es de 8,95€ (aunque en tiendas especializadas como Amazon.es se puede encontrar con un 5% de descuento y se queda en 8,50€).

 

Enlaces de interés:Planeta Cómic

Anuncios

Un comentario el “En la quinta hora guerra: Asignatura obligatoria (五時間目の戦争) de Yû

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s