Samurai 7 (サムライセブン) de Mizutaka Suhou y Akira Kurosawa

Reseñamos “Samurai 7” (サムライセブン) de Mizutaka Suhô , la adaptación manga de la famosa serie de animación del Estudio Gonzo que se basó en el clásico del maestro Akira Kurosawa para celebrar el 50º aniversario de la película. Gracias a Panini Comics nos llega editado en dos tomos.

SINOPSIS MANGA

En una era en la que los humanos colonizaron los planetas del sistema solar, una guerra universal dividió la superficie de la Tierra en dos. La duración del conflicto y el uso masivo de armas arrasaron por completo los planetas y destruyeron todo lo que encontraron a su paso. En primera línea de batalla, un grupo de hombres hizo frente a los robots armados, empuñando una simple espada como arma. La gente los llamaba samuráis. La guerra llegó a su fin. Pero la larga época de inestabilidad y confusión que siguió a esta y la falta de orden público afectó a la naturaleza humana desembocando en una era sin piedad. Con la guerra, los samuráis perdieron sus lugares de trabajo y algunos de ellos se convirtieron en bandidos que saqueaban pueblos de distintas zonas uno tras otro.

Amenazada por el saqueo de unos bandidos cíborg, la pequeña aldea de Kanna desafiará a sus enemigos inhumanos. Un año antes de la época de cosecha, Gisaku, el jefe de Kanna, propone contratar a unos samuráis para que les protejan de los Nobuseri. Kirara y Komachi, dos hermanas sacerdotisas, acompañadas por Rikichi, se ofrecen para ir a la ciudad y buscar a los samuráis que les puedan defender. Con la ayuda de un puñado de hombres nacidos para morir con honor: los campeones de la humanidad, los siete samuráis. Un manga basado en el legendario filme de Akira Kurosawa.


Los verdaderos samuráis son los que, tras conocer lo que es la derrota y llegar a lo más hondo, no han abandonado su espada y siguen caminando. Estoy seguro de que aún quedarán algunos de ellos…


Hablar de Akira Kurosawa es hacerlo de uno de los grandes directores japoneses de la historia. En su amplia y reconocida filmografía destacan títulos como “La leyenda del gran Judo”, “Los hombres que caminan sobre la cola del tigre”, “No añoro mi juventud”, “Duelo silencioso”, “El perro rabioso”, “Rashōmon“, “Vivir“, “Crónica de un ser vivo”, “Trono de sangre”, “La fortaleza escondida”, “Los canallas duermen en paz”, “Yojimbo”, “Sanjuro”, “El infierno del odio”, “Dersu Uzala”, “Kagemusha” o “Ran”, por citar algunos ejemplos. Pero sin duda alguna, hay un título que siempre nos viene a la cabeza cuando alguien nos menciona al director nipón: “Los siete samuráis“, cinta que dirigió en 1954. Considerada como una obra cumbre en la historia del cine y la película más famosa del maestro, “Los siete samuráis” se alzó con el León de Plata en el Festival de Venecia y fue nominada a 2 Oscar (Mejor Dirección Artística y Mejor Vestuario). Es, sin duda, una de las mejores películas jamás rodadas y motivo de constante referencia, pues se han realizado desde remakes en clave de western como “Los siete magníficos” de John Sturges en 1960 hasta producciones de animación como “Bichos” de John LasseterAndrew Stanton en 1998, por citar algunos ejemplos claros, directamente inspirados en esta apabullante obra maestra. Fuente de inspiración donde las haya, como no podía ser de otro modo, no solo en otras producciones cinematográficas iba a ser “plasmada” u “homenajeada” esta historia, faltaría más. También nos han llegado adaptaciones como la serie anime del año 2004 producida por el Estudio GONZO que fue dirigida por Toshifumi Takizawa (y que contó con un total de 26 episodios).

Por aquí tuvimos la suerte de que fue editada por Selecta Visión, aunque hace ya algunos años que está descatalogada (si no me equivoco, en 2008 fue su última reedición en Dvd). Dos años después del lanzamiento de aquella adaptación anime -en 2006- de manos de Mizutaka Suhô fue adaptada al manga que hoy tratamos. Y es que “Samurai 7” (サムライセブン) -publicado en la Magazine Great de Kodansha- es una adaptación del anime inspirado en la película original, realizado con ocasión del cincuenta aniversario de la misma y con un pequeño cambio de época. Si ya habéis visto aquella serie sabréis a lo que me refiero, pero para los que no la hayan visto -y aprovecho la ocasión para recomendaros su visionado, del mismo modo que la original de Akira Kurosawa-, mantenemos la misma esencia argumental pero en lugar del Japón del siglo XVII nos encontramos en un mundo futuro donde tecnológicamente hablando se ha sufrido una gran revolución -grandes naves, mechas, robots,…- pero en cambio a nivel social se ha evolucionado poco y se mantienen unas estructuras sociales medievales. La población está dividida en clases: campesinos, mercaderes y, cómo no, samurái que, terminadas las guerra civiles, intentan sobrevivir con cualquier trabajo o acaban convirtiéndose en bandidos que asolan las comarcas agrícolas. Es innegable el interés que para cualquier occidental -bueno, para casi todos- despierta la cultura asiática, más concretamente si hablamos de Japón la figura del samurái. Al igual que en los western siempre hemos tenido claro que vamos a encontrar unos personajes buenos, otros malos, el sheriff y las persecuciones a caballo, si pensamos en la figura del samurái es más que probable que pensemos en hombres leales, en guerreros que llevan por bandera su honor y que son capaces de luchar hasta la muerte con tal de defenderlo.


¿Quién demonios se han creído esos bandidos? Las espadas de los samuráis no son para robar. Esas katanas… ¡Son para proteger a los que no pueden defenderse!…


Con el paso de los años se han desentrañado muchos misterios alrededor de estos personajes, pero a día de hoy siguen siendo una gran fuente de inspiración para transmitir a otras culturas la imagen de personas rectas, que se rigen por un código moral y ético. Al igual que ocurre en otras muchas historias, ante una situación de injusticia o crueldad tendemos a posicionarnos emocionalmente y por empatía con aquellos personajes que hacen lo indecible por luchar y acabar con esta situación de abuso. Da igual que hablemos de una historia ambientada en Japón, en el Oeste Americano o en cualquier otra localización del mundo. Ya pueden pasar siglos, que probablemente seguirán existiendo y creándose obras con una temática similar donde un grupo social luche por sus libertades aunque para ello deban enfrentarse a quienes los someten. No es que sea nada nuevo pero ya sabemos que la épica sumada a una buena estructura narrativa funciona a las mil maravillas. Obviamente el nombre de Kurosawa no deja de ser un mero reclamo, puesto que la obra maestra del japonés tiene sus considerables diferencias tanto con la serie animada como con esta adaptación de dicha serie. En esta adaptación manga vamos a tener un ritmo irregular, ya que comienza siendo algo más lento de lo habitual pero ya en el tramo final del primer tomo parece que la cosa cambia, adquiere mayor velocidad cuando comienza la acción y es entonces cuando la cosa se pone interesante. El principal problema que puedo encontrar es que como suele ocurrir en muchos casos cuando nos encontramos con una adaptación, se condensa demasiado el guión. En dos tomos de unas 200 páginas aproximadamente cada uno se han resumido los 26 episodios que conforman la serie anime.

Obviamente, el desarrollo de personajes es bastante menor y no se profundiza tanto en sus historias personales. Algo que se ve suplido por la acción y por destacar más algunos momentos de la trama. Siendo un manga destinado principalmente a una demografía shonen (aunque como siempre os digo, esto es algo secundario, las historias no entienden de género) es lógico que se haya prescindido de ciertos elementos para potenciar otros que llamen más la atención. En cuanto al apartado gráfico he de decir que me ha parecido bastante bueno en general. Si bien el contraste es más que curioso teniendo en cuenta que hablamos de una historia de campesinos y samuráis ambientada en un mundo futuro y tecnológico, se han mantenido todos los diseños de personajes de la serie, a excepción de Katsushirô que tiene algunos cambios notables. Tenemos robots, mechas, samuráis de estilos muy diferentes entre sí… Los fondos son en general bastante pobres (limitándose a tramas de efectos) pero en contadas ocasiones como cuando nos muestran la ciudad, son fantásticos. Como decía, ese contraste tan curioso entre campo-ciudad, entre tecnología-artesanía está muy chulo y en algunos escenarios queda mostrado de forma muy patente. Por lo demás, poco más que aportar. “Samurai 7” es una obra simpática, entretenida, que seguro gustará a aquellos que disfruten con las historias de samuráis, de honor y acción. No pretende ser ninguna obra maestra, no cabe duda, pero creo que es una más que digna adaptación para quienes quieran aproximarse, aunque sea con un cambio de siglo y con una revolución tecnológica de por medio, a la esencia de la obra maestra con que nos deleitó el maestro Kurosawa. Espero conocer vuestras impresiones sobre la obra en los comentarios de esta entrada o en nuestras cuentas de Facebook y Twitter.


No hay recompensa que alcance a igualar el deber cumplido de un samurái…


Lo mejor:

  • El dibujo no está nada mal.
  • Buena mezcla entre épica, acción y humor.
  • La historia, aún siendo modificada sustancialmente, sigue siendo fantástica.

Lo peor:

  • Es difícil condensar 26 episodios de una serie animada, basada en una película de más de 3 horas, en solo dos tomos.

analisis edicion MANGA

Comprar tomo 1

Panini Comics nos trae la adaptación manga “Samurai 7” (サムライセブン) de Mizutaka Suhou, basado en la serie anime de mismo nombre, basados ambos en la historia de “Los siete samuráis” de Akira Kurosawa. El manga nos llega presentado en un total de 2 tomos de 200 páginas cada uno de ellos. Páginas en blanco y negro. El formato elegido vuelve a ser el formato  rústico con sobrecubierta  (tapa blanda) de tamaño 13 x 18 cm. (B6) y un grosor de aproximadamente 1,3 cm. cada tomo. La cubierta por su parte es de tonalidades grises, mate, y aguanta bien el paso de las páginas, mientras que la sobrecubierta es a todo color, destacando la figura de Katsushirô, en acabado brillo.

Comprar tomo 2

Este manga mantiene el sentido de lectura oriental, de derecha a izquierda. En la traducción contamos con Gema Tarrés de Daruma Serveis Lingüístics (ya habíamos podido leer antes otras adaptaciones suyas como “Kasane”, “X-Gene“ o “Gangsta.“). Una vez más el equipo de Daruma demuestra su buen hacer con una fantástica adaptación.

Por su parte, este tomo está dividido en 3 capítulos: 01- ¡Tiembla, Katsushirô!, 02- ¡Bulle, Katsushirô! y 03- ¡Teme, Katsushirô!

El precio de venta recomendado para cada tomo es de 8,95 € y podéis comprarlo o bien desde su web (tomo 1 y 2) a precio rebajado o bien en tiendas habituales, librerías especializadas o en Amazon, donde cuenta con un 5% de descuento igualmente (tanto el tomo 1 como el tomo 2). En ambos sitios podéis haceros con ellos por 8,50€/tomo.

EnlacesPanini Comics España

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