Midori, La niña de las camelias (少女椿), pesimismo y desilusión de Suehiro Maruo

Reseñamos “Midori, La niña de las camelias” (少女椿 / Shojo Tsubaki ) de Suehiro Maruo. Una historia de desesperanza, maldad y desilusión ante el ser humano vista a través de los ojos de una desgraciada jovencita que intenta salir adelante, pues la vida no se lo ha puesto nada fácil. Edita ECC Ediciones.

Sinopsis:

Soy una niña de 12 años. Hace tres años, mi padre se marchó de casa y nos dejó solas a mi madre y a mí, pero luego mi madre se murió y yo no tenía adónde ir. ¿Qué camino debería tomar en la vida?


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Ojalá pudiera mandar al menos la cabeza a algún lugar lejos de este mundo…


En todas nuestras reseñas nos gusta comenzar haciendo un pequeño repaso o introducción al autor/a de la obra en cuestión. Hay casos en los que al haber reseñado ya varios de sus trabajos pues quizás pueda parecer algo repetitivo, pero la intención es poder ubicar a aquellas personas que lleguen a la reseña si no conocen de nada previo o no tienen unas pequeñas dosis de conocimiento. Suehiro Maruo (丸尾 末広) ya es un viejo conocido en nuestro país, pues de un modo u otro, su obra siempre ha captado la atención de diferentes editoriales por las que se ha movido a lo largo de los años. Su estilo, tanto argumental como gráfico tan peculiar y característico, no deja indiferente a nadie. Ni sus aficiones, pues se dice que le gusta pasear de noche por el cementerio (más allá de los habituales mitos o leyendas de terror que podamos vincular con este espacio, lo que está claro es que allí nadie le va a molestar).

Pero siguiendo el hilo que estábamos comentando, obras como “La sonrisa del vampiro” (笑う吸血鬼 ), “Infierno embotellado” (瓶詰の地獄) o “Paranoia Star” (パラノイア・スター) así dejan patente y demuestran que es todo un maestro del ero-guro y el muzan-e. Aunque también hemos podido ver editadas en nuestro país otras como “El infierno de Tomino”, “La extraña historia de la isla Panorama”, “DDT”, “Dr. Inugami”, “El monstruo de color de rosa”, “Gichi Gichi Kid”, “La oruga”, “Lunatic Lover’s” o “New National Kid”. Maruo nació el 28 de enero de 1956 en Shimabara, en la prefectura de Nagasaki. Es acuario y se desconoce su grupo sanguíneo. Tras graduarse de la escuela secundaria a los 15 años, sin hacer el bachillerato, se fue a Tokio y, después de rodar de trabajo en trabajo, debutó en el año 1980 como mangaka con “Ribon no kishi”. Posteriormente, además de dibujar manga e ilustraciones, actuó con la compañía teatral Tokyo Grand Guignol.


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Jamás deberías haber dicho lo que acabas de decir. ¡Vais a lamentarlo!


Una vez hecha esta pequeña introducción nos metemos de lleno en la obra que hoy destacamos y es que Maruo nos vuelve a dejar en “Midori, La niña de las camelias” (少女椿) todos esos elementos que han dado a conocer su trabajo. La historia de una niña que se ve obligada a pasar de ser cándida ante el deber de superar todo las adversidades a su corta edad, desde la desaparición de su padre hasta la muerte de su madre. Si ya de por sí estos hechos podrían marcar la vida de cualquiera de nosotros, Maruo introduce en esta trama a un grupo de artistas de feria ambulante, a cada cual más llamativo, grotesco e incluso repugnante que el anterior. Un grupo de personajes cuya vida tampoco ha debido ser fácil y que por ello se han adaptado como han podido a esa situación, pero en el mal sentido del término adaptarse. Son mentirosos, ruines y no dudan en humillar o menospreciar a la chica.

Con todo, aún alguno guarda un pequeño ápice de humanidad en su interior. O eso parece. Suponemos que la vida es la que les ha hecho ser como son y en estas cosas el mangaka no se anda con rodeos. Sabemos a lo que nos vamos a enfrentar cuando nos topamos o interesamos por uno de sus títulos, aunque bien es cierto que dependiendo del título hay algunos más asequibles para todo tipo de lectores y otros un tanto más duros en este sentido. Otro de los elementos habituales en las tramas de Maruo que podemos encontrar aquí es la fantástica ambientación que consigue, no tanto ya con los fondos sino con el desarrollo psicológico de los propios personajes, algo que sumado al trazo de su dibujo consigue ser un nexo perfecto para lo que aquí busca transmitir.


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Deja de mirar el ferrocarril. ¿Tantas ganas tienes de volver a Tokio? Ya no tienes ningún sitio al que regresar…


Si ellos están corrompidos y viciados por dentro, también lo está la atmósfera lúgubre y tóxica que parece apropiarse del entorno que rodea a nuestra joven protagonista y hace que esa sensación de malestar sea captada rápidamente por el lector. En esta clara decadencia de la posguerra vamos a tener algún momento de falsa esperanza velada, pues necesitamos agarrarnos a algo que nos haga ver un poco de luz. Pero la moraleja está clara y es que hay veces que si las cosas parecen ir mal, todavía pueden ir a peor. No estamos como decimos ante un manga para todos los públicos, ni por su trama ni por lo duro del tratamiento de la misma al plasmar ciertas situaciones en viñetas (maltrato animal, abusos a menores,…). Por tanto, solo podemos recomendar esta historia para aquellas personas que ya se hayan aventurado a bucear por la obra de Maruo con otras de sus obras más “suaves”, por decirlo de alguna manera.

Su estilo gráfico sigue siendo fantástico, muy personal y es algo que nos encanta, aunque argumentalmente no todo el mundo puede tener estómago para aventurarse con este plato, pues no podemos esperar finales felices y siempre cuesta digerir el hecho de esa transformación necesaria -por el devenir de los hechos- que corrompe la ingenuidad y la inocencia de cualquier persona llegado el momento. En definitiva, una historia escabrosa, bizarra, perturbadora, grotesca y que a pesar de ello consigue mantener cierto simbolismo ya que el autor es especialista en representar y reflejar el lado más oscuro del ser humano, sin importarle tocar temáticas cuanto menos cuestionables. Si os apetece indagar aún más en ella, comentar que tenemos adaptación animada por Hiroshi Harada en 1992. Como siempre, esperamos conocer vuestras impresiones sobre la obra en los comentarios de esta entrada o en nuestras cuentas de FacebookTwitter o Instagram.


Lo mejor:

  • El estilo gráfico de Maruo sigue siendo espectacular.
  • Historia de tomo único.
  • Edición a la altura.

Lo peor:

  • Una historia dura con escenas desagradables, no apta para todo tipo de lectores y mucho menos para menores.

少女椿 / Shojo Tsubaki  © Suehiro Maruo  /  All rights reserved

midori-small-cover.jpgECC Ediciones nos presentó entre sus lanzamientos de septiembre de 2020 este tomo único “Midori, La niña de las camelias” (少女椿 / Shojo Tsubaki ) de Suehiro Maruo. Concretamente estamos hablando de la segunda edición. El tomo tiene un total de 168 páginas en blanco y negro (aunque muchas son bitono a color y realmente apreciamos que las páginas que tendrían que ser en b/n tienen tonalidad azul como ya pudimos ver en la edición de “Paranoia Star”). El formato elegido para esta edición es el rústica (flexibook, tapa dura flexible) con sobrecubierta y un tamaño de 14,8 x 21,5 cm y un grosor de aproximadamente 1,3 cm.

La cubierta está realizada en flexibook con acabado en mate. Fondo blanco con unos detalles en tonalidad verde tanto en portada como contraportada (una estrella junto al logo y título de la obra / un ángel). La tapa dura aunque no es un tomo de gran grosor le da una mayor calidad y soporta bastante bien el cambio de páginas. La sobrecubierta está realizada en unos 200 gramos -mate- y en su parte delantera nos presenta a la joven Midori en un diseño que llama nuestra atención desde el primer momento (si es que como decimos el estilo de Maruo es impresionante). La parte trasera por su parte nos presenta una ilustración de Midori pero con un estilo diferente al de portada, así como una pequeña sinopsis, el códifo de barras, precio y web de la editorial. En las solapas interiores se continúa el diseño a excepción de la delantera que contiene la biografía del autor y una fotografía suya. El sentido de lectura elegido es el oriental, de derecha a izquierda. Para la traducción contamos con el trabajo de Gabriel Álvarez Martínez (que ya nos trajo la traducción de “Sí, soy una araña, ¿qué pasa?” (蜘蛛ですが、なにか?) de Asahiro Kakashi, “Dorohedoro” de Q Hayashida, “Ulna en su torreta” de Izu Toru, “Ping Pong” de Taiyô Matsumoto o “Infierno embotellado” de Suehiro Maruo, por mencionar algunos ejemplos). Una vez más un trabajo fantástico en este sentido como no podía ser menos, con unas cuantas notas del traductor que ayudan mejor a comprender partes del relato.

En total el tomo consta de 7 capítulos aunque no tenemos índice propiamente dicho: 01- Paciencia y sumisión, 02- Los japoneses errantes, 03- El semihombre viene de noche, 04- Los mediocres y las estrellas, 05: La caja óptica de la justicia poética, 06- Plebeyos caídos en el infierno, 07- Las alegrías y las penas son duraderas. Por último, al final del tomo tenemos unas páginas promocionales de otras obras de Maruo.

El precio de venta recomendado es de 12,95€ -en la tienda online de ECC Ediciones-, aunque como siempre, en algunas librerías de confianza o tiendas especializadas puede encontrarse con un 5% de descuento.

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Enlaces de interés: ECC Ediciones

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