Autasasinofilia ¡Quiero ser asesinado por una colegiala! de Usamaru Furuya

Reseñamos “Autasasinofilia ¡Quiero ser asesinado por una colegiala!” (女子高生に殺されたい), la primera apuesta por parte de Ponent Mon con el mangaka Usamaru Furuya, con la que seguir aumentando su catálogo manga con obras de gran calidad -y perturbadoras-. 

SINOPSIS MANGA

Haruto Higashiyama es un profesor de instituto aparentemente normal, de 34 años, soltero. Nacido en la prefectura de Gunma, no fue un niño especialmente alegre ni triste. Sus padres fueron muy estrictos con su hermana mayor, todo lo contrario de lo que lo fueron con él. Más bien pasaban totalmente de él, incluso dejándolo abandonado en algunos momentos, por lo que no tardó mucho en aprender a vivir sin recurrir a ellos. Nunca fue problemático ni en primaria ni en secundaria, sacaba buenas notas y los deportes se le daban bastante bien. Un chic tímido con las chicas, no tuvo novia ni siquiera en el instituto. Hasta aquí, todo se podría considerar normal, pero debajo de su fachada esconde un secreto un tanto oscuro.

Cuando faltaban dos años para la graduación y comenzaba a pensar en su futuro, se dio cuenta de que cada vez que veía a una chica se sentía invadido, casi apabullado, por un extraño e intenso deseo. Su vida no había sido un cuento de hadas, precisamente y después de haberse preparado para ser psicólogo clínico, sus filias lo llevaron a convertirse en profesor de instituto, técnicamente por su vocación de enseñar a las nuevas generaciones. Pero nada más allá de la realidad, pues su mayor deseo, su ánimo más profundo, es el de ser asesinado por una colegiala. ¿Quién será la afortunada de entre sus alumnas?


Estamos en plena época de lluvias, pero hoy hace un día precioso. Me gustaría que me asesinasen en un día como hoy. No es que me quiera morir, no es exactamente eso. De hecho, me da miedo morir. Pero va a suceder de todos modos y estoy obsesionado con ser asesinado por una guapa estudiante…


Hay autores que resurgen en el ámbito editorial en nuestro país, como si de un boom se tratase, aunque estén repartidos entre diferentes editoriales. Sinceramente, para mi esto es lo de menos siempre que las obran sean tratadas con el mismo respeto y mínimo de calidad que los aficionados podemos exigir, pues lo realmente positivo y motivo de alegría es el poder seguir disfrutando de sus obras. Es el caso del que hoy nos ocupa, el mangaka Usamaru Furuya, un artista muy particular y con un estilo muy personal. Nacido en Tokio en 1968, realizó el curso por correspondencia de Osamu Tezuka y ha llegado a desarrollar un estilo propio -tanto a nivel gráfico como narrativo-, desde una estética oscura y underground moviéndose entre lo real y lo abstracto. La primera obra suya de la que pudimos disfrutar fue “Hikari Club” (ライチ☆光クラブ) allá por 2012 de manos de la desaparecida EDT. No fue hasta 2015 cuando volvimos a saber de él, gracias a las ediciones de “El club del suicidio” (自殺サークル) y “Happiness” (ハピネス) por parte de Milky Way Ediciones -a la que posteriormente se sumaría en diciembre de 2016 “La música de Marie” (マリィの奏でる音楽)-.

Este 2017 nos encontramos con la llegada de “La cruzada de los inocentes” (インノサン少年十字軍) por parte de ECC y, como no, dos nuevas obras que nos llegan gracias a Ponent Mon: “51 maneras de proteger a tu novia” (彼女を守る51の方法) y “Autasasinofilia ¡Quiero ser asesinado por una colegiala!” (女子高生に殺されたい). Usamaru Furuya es un gran autor que, normalmente, nos deleita con unas excelentes obras tanto a nivel argumental como a nivel gráfico. Las fobias son tratadas en mayor medida en mangas de temática de terror, mientras que Furuya se mueve más por el ámbito psicológico, esas motivaciones que hacen que los seres humanos puedan llegar a mostrar cómo realmente son. La pérdida de identidad, las inquietudes o la obstinación son temas recurrentes en sus trabajos y en esta ocasión sigue moviéndose con temas un tanto controvertidos al abordar algo tan diferente (a nivel psicológico) como son las filias. Esas atracciones o simpatías por hechos o actividades “poco normales”, que moralmente no están establecidas y obviamente llegan a causar sorpresa o impacto -incluso rechazo- entre los que se encuentran alrededor.

Nuestro protagonista padece una de estas filias, o más bien podemos hablar de una parafilia, pues se trata de un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente de placer se encuentra en una situación atípica. La Autasasinofilia consiste, en pocas palabras, en sentir excitación sexual al imaginar ser asesinado, la tendencia a la excitación sexual provocada por la imaginación del asesinato de uno mismo. Se trata de un mecanismo psicológico distinto de la ideación suicida o de las conductas autolesivas, aunque no existe un consenso para establecer un límite preciso entre el interés sexual inusual y la parafilia. Si ya de por sí nos encontramos ante un tema interesante del que tendríamos mucho que hablar, Furuya nos lo plantea yendo a más, un punto más allá, pues Higashiyama desea ser asesinado por una estudiante de instituto. Eso sí, no penséis que el único que tiene un trastorno es el protagonista, ni mucho menos. Furuya se las ha ingeniado para presentarnos un plantel que parecen tener algo en común más allá de compartir centro educativo en horario lectivo. Haruto Higashiyama, Maho Sasaki, Aoi Goto, Yukio Kanawahara, Satuski Fukugawa… todos y cada uno de ellos, en mayor o menor medida, parecen tener algún tipo de filia o fobia.


Al principio tuve cierta esperanza en que esto fuese una ideación producto de un desequilibrio hormonal. De la adolescencia y, por lo tanto, algo pasajero, pero no fue así. Lo que antes era un deseo genérico de querer ser asesinado por una chica guapa, durante mi etapa universitaria se fue precisando…


Iremos conociéndolas ya que la obra se estructura, al menos en este primer tomo, de modo que cada capítulo está dedicado a uno de estos protagonistas, donde nos muestran sus diferentes versiones o planteamientos de una historia que sin llegar a ser a modo coral, se va complementando con cada una de estas nuevas narraciones. Ese es otro de los puntos fuertes de esta historia, puesto que Furuya les ha dado a cada uno de los protagonistas un “algo” que los hace diferentes, todos tienen o esconden un secreto de cara a los demás. No voy a entrar en detalles para que podáis descubrirlos por vosotros mismos, pero sin lugar a dudas, éste es el punto que mantiene la tensión y el interés durante todo el relato. Argumentalmente hablando -y pese al tema principal-, como lector que no se extraña al leer este tipo de historias (a estas alturas de la vida y después de leer historias tan perturbadoras o más que esta ya está uno curado de espantos), tengo la sensación de que la trama parece realmente algo sencilla, con un desarrollo que se va resolviendo con normalidad dentro de ese interés y sospechas constantes que vamos a ir adquiriendo.

Pero hay un punto y aparte que cambia las tornas, un punto de inflexión, pues cuando vas uniendo los puntos de vista que se van extendiendo en las diferentes historias de cada uno de los personajes, la cosa se complica y se pone mar de interesante. Hay un giro argumental, un momento de esos en los que dices “si esto ya era complicado, va el puñetero Furuya y se marca este puntazo aquí”. Ese giro no hace más que acrecentar el interés y darle más fuerza al relato. Obviamente se destaca este punto por encima de otros simple y llanamente por el mero hecho de que durante todo el relato Furuya ha conseguido ir preparándonos para ello con una fantástica y absorbente atmósfera, una ambientación muy lograda donde sabemos que algo se esconde ahí detrás, que tras esas viñetas tan cuidadas hay algo más, algo latente que de un momento a otro tiene por fuerza que salir a la luz. En el apartado visual Furuya realiza vuelve a deleitarnos con un gran trabajo a nivel gráfico, tanto en los personajes como en fondos (aunque nos encontramos con muchos fondos neutros, con degradados de blanco a gris). Unos diseños muy limpios, unos personajes muy bien diferenciados entre sí y, especialmente destacaría, con una gran expresividad que consigue traspasar el papel y mostrarnos, aún sin necesidad de diálogos, las emociones de los personajes.

La pregunta ahora es evidente. ¿Merece la pena comprar “Autasasinofilia”? Yo diría sin dudarlo ni un segundo que sí. El por qué es bastante fácil: estamos hablando de una obra de Usamaru Furuya, un thriller dosificado y pausado que, al igual que una botella de coca-cola a la que estamos a punto de echarle un paquete de peta-zetas va a explotar en cualquier momento. Tendremos que esperar al segundo tomo (que como digo, sale a la venta en unos días, el 10 de julio) para rematar la faena. Y estoy seguro de que no nos va a decepcionar. Un ritmo lento pero sin pausa, para una historia interesante, con unos personajes -tanto principales como secundarios- con un gran protagonismo y ante todo, muchos, muchos secretos. Tenemos todos los ingredientes necesarios para que la lectura sea muy entretenida y vayamos degustando poco a poco todos estos elementos. Ahora os toca a vosotros darle vueltas al coco, sin necesidad de obsesionarse, acerca de si leer o no esta fantástica obra. Como siempre, esperamos conocer vuestras impresiones sobre la obra en los comentarios de esta entrada o en nuestras cuentas de Facebook o Twitter.


Me imaginaba aquellas manos estrangulándome y los brazos temblando del esfuerzo. Su fuerza sería tal que no podría zafarme y agonizaría en medio de un sufrimiento espantoso. No habría escapatoria…


Lo mejor:

  • Interesante historia sobre filias y fobias que en principio se desarrolla muy bien.
  • Personajes con personalidades muy llamativas y curiosas. Una buena mezcla.
  • El dibujo de Furuya sigue siendo elegante y detallado, con una gran expresividad.

Lo peor:

  •  Esperar unos días para poder leer el último tomo, puesto que como decía en la reseña, al final de este primer tomo se nos deja con el hype por las nubes!

analisis edicion MANGA

Comprar tomo

Ponent Mon nos presenta una fantástica edición de “Autasasinofilia ¡Quiero ser asesinado por una colegiala!” de Usamaru Furuya en formato rústica (con solapas, tapa blanda) y con unas medidas de 21 x 14,8 cm. Publicada originalmente en la editorial Shinchosha, la edición de Ponent contiene un total de 240 páginas presentadas en blanco y negro (excepto las cuatro primeras páginas), con un grosor de aproximadamente 2 cm.

La traducción ha sido realizada por Víctor Illera Kanaya (habitual de la editorial gracias al cuál hemos disfrutado también de otras obras como ‘El pájaro azul‘, ‘Tomoji‘, ‘En este rincón del mundo‘ o ‘Un zoo en invierno‘). En cuanto a la lectura, se mantiene el sentido de lectura oriental, como nos gusta a nosotros de derecha a izquierda. La obra está dividida en siete capítulos: 01- Haruto Higashiyama, 02- Maho y Aoi, 03- Yukio Kawahara, 04- Satsuki Fukagawa, 05- presagio, 06- Adolescencia y 07- Plan en marcha. Comentaros que pese a este orden, tenemos una especie de introducción de 10 páginas para ponernos en situación.

Su precio recomendado es de 15,00€ y podéis adquirirlo en la web de Ponent Mon (con envío gratuito en la Península, por mensajería) o en tiendas especializadas como Amazon.es (donde se puede encontrar con un 5% de descuento). Y si os apetece leer algunas páginas para terminar de convenceros de su adquisición, podéis hacerlo desde aquí gracias a Ponent Mon (o descargar el pdf directamente). Sin duda alguna, merece muchísimo la pena.

 

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